ACTIVIDADES A TENER EN CUENTA EN EL AULA DE ECONOMÍA

En el aula debemos trabajar distintos tipos de actividades. Además, podemos hacerlo desde diferentes métodos de enseñanza: clase magistral, trabajo individual, trabajo en equipo, por proyectos, aprendizaje-servicio, etc.

Sea cual sea el método elegido debemos contar con actividades de iniciación que nos hagan ver qué sabe el alumno (el aprendizaje debe partir de lo que ya sabe el alumno – construcción del aprendizaje).

A continuación, una actividad que les motive, un flash motivador al comienzo de todas las unidades que sirva para despertarles la curiosidad.

Las actividades de desarrollo son muy importantes (el alumno aprende haciendo). Podemos usar el cuaderno, un proyecto, un pequeño trabajo en grupo. Es decir, existen multitud de actividades que se pueden hacer además de los típicos ejercicios del libro que los alumnos hacen después de la explicación del profesor.

Al final de la unidad debemos trabajar algunas actividades de consolidación (mapas coneptuales, un kahoot, un glosario de términos y autores, un proyecto final, etc.)

Una vez que el alumno tiene la base del conocimiento es hora de profundizar con las actividades de profundización. Dependiendo del tipo de alumnos con los que contemos profundizaremos en unos contenidos-procesos o en otros.

La atención a la diversidad es fundamental, en todas las unidades no pueden faltar las actividades de refuerzo (para alumnos con dificultades), ni las actividades de ampliación (para alumnos con mayor madurez cognitiva o de altas capacidades).

Por otro lado, es muy importante que todas las actividades sean evaluables, no solo las pruebas-exámenes finales. La evaluación del proceso es igualmente importante. Las rúbricas son buenas herramientas para que el alumno siempre sepa cómo se le va a evaluar en cada actividad.

Y por último, las actividades deben trabajar los siete tipos de inteligencia (las inteligencias múltiples). Si solo evaluamos la inteligencia lingüistica y la matemática, no estamos preparando alumnos del siglo XXI, tan solo estamos repitiendo patrones perversos que reducen el saber y lo etiquetan.